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martes, 5 de agosto de 2014

Yo soy Caracas


Yo nací en Caracas, así me tocó. Pero si pudiera escoger de nuevo dónde nacer, elegiría la ciudad de Caracas. Es maravillosa, ¿o no? Caracas es la combinación perfecta de alboroto y calma, brillo y oscuridad, exquisitez y sencillez, fiesta y descanso, inocencia y picardía, talento y más talento. Y es que la magia de esta gran ciudad, y extiendo el cumplido al país entero, la hacen día a día sus habitantes.

La gente es el potencial y recurso de más valor que puede tener cualquier espacio geográfico. La gente es quien vive, construye, se equivoca, aprende y comparte.
Desde hace 6 meses vengo siguiendo la cuenta en Instagram de un par de amigos, bajo el nombre de @YoSoyCcs. No podría ser más oportuna y necesaria en tiempos de reconciliación. Sus autores, Mariana Perera y Américo Orsi, buscan mostrar, a través de fotografías, "al verdadero venezolano: al trabajador, al que madruga, al que no es flojo, al que cree en Venezuela". Para ellos, cada persona tiene algo que enseñarnos, todas están llenas de historias.

Y es por eso que su intención es recorrer día a día las calles de Caracas, en búsqueda de individuos que quieran compartir sus ilusiones, experiencias y luchas, contagiando a todos con su "buena vibra".

Las fotografías muestran las caras de la ciudad, y éstas reflejan una diversidad homogénea. Se trata de una variedad de sueños relacionados a la música, al deporte, a ser padres, estudio, al arte; que se asemejan en la pasión con la que las viven sus amos, y en la lucha y sacrificio que invierten. Ellos comparten una genuina confianza en lo que somos y en lo que podemos ser. Resulta inspirador seguir la cuenta y llenarse del vigor que transmite cada una de las imágenes e historias que ahí se cuentan.

Las sonrisas de estas personas además resulta contagiosa. Pero creo que, sobre todo, lo que nos regala esta cuenta es recordarnos lo muy parecidos que somos todos.

Tenemos una marca que nos identifica, que compartimos: ser caraqueños. Y eso no es poca cosa. @YoSoyCcs nos invita a que nos quitemos los prejuicios y nos atrevamos a acercarnos a otras personas, y que demos un paso adelante en la demolición de las barreras ideológicas, de clase, y de poder que nos separan, porque la marca de ser caraqueños es mucho más fuerte que eso.

Caracas es sin duda la ciudad de las prisas, y eso a veces nos distrae de cosas tan
importantes como lo son reconocer a nuestros hermanos y querer el lugar donde naces, porque te pertenece. En ningún otro lugar encajarás tan bien como en éste. Yo también soy Caracas, y acepto esa invitación al encuentro.

@MaClaudiaPerera
TalCualDigital
Opinion 05/08/2014



lunes, 26 de agosto de 2013

Por Caracas, para bien o para mal



Por CARACAS, para bien o para mal
25.08.13, 7:35 pm / Mitchele Vidal /
Hace casi dos años, Nelson De Freitas -politólogo egresado de la UCV- tuvo un sueño; realizar encuentros donde filósofos, poetas, arquitectos, urbanistas y colegas estudiosos de la política, se reunieran para conversar sobre Caracas. Lo sabemos, nuestra ciudad capital es figura y fondo de todo tipo de sentimientos encontrados. Impaciencia ante las horas perdidas en medio del caos vial; maravilla al admirar el paisaje natural que nos rodea -del que es figura protagónica El Ávila, nuestro cerro guardian; impotencia cuando nosotros o nuestros amigos somos víctimas de la delincuencia; tristeza cuando nos enfrentamos a la pobreza; rabia cuando no podemos caminar por las desvencijadas aceras y un sin fin de razones que nos unen y separan de Caracas quedaron plasmadas en clave de crónica, poema y sesudos ensayos. Una muestra variopinta y multicolor porque así somos de Catia a Petare.
El próximo sábado, rondando las 11 de la mañana -ojo, los caraqueños somos muy impuntuales- será bautizado el libro coral que da vida sobre el papel a todos estos textos paridos a orillas de El Guaire y escuchados a lo largo del año 2011. La palabra de Tulio Hernández -sociólogo y enamorado de Caracas- será la guinda de este multisápido regalo póstumo dedicado a William Niño Araque, quien diera su vida y obra por y para Caracas.
Estoy muy agradecida a Una Sampablera por Caracas de la publicación de mi crónica Tranquila, Caracas.

martes, 28 de febrero de 2012

“De Cara al Río”: El lado poético de Caracas



“De Cara al Río”: El lado poético de Caracas por @OrtegaBrothers

Posted: 28 Feb 2012 01:31 PM PST

El politólogo, Joaquín Ortega bautizará oficialmente este miércoles su segundo libro, de la mano de la editorial Eclepsidra. Luego de incursionar con los monólogos de “Lo escuché llorar en mi boca: Tríptico de Caracas”, el escritor regresa al mundo de las letras con “De Cara al Río”, un poemario que retrata sus pensamientos más sólidos sobre la ciudad, sobre sus recuerdos y sobre él.

Entre Petare y Palo Verde, Ortega ha desarrollado su vida, ahora con este nuevo libro plasma en un contexto poético sencillo, pero lo suficientemente contextual para decir que entre las páginas de este libro se puede enamorar rápidamente de las zonas de la capital.

“De Cara al Río”, es un reencuentro de la infancia del escritor, con la ciudad que no sólo él, sino todos llevan a cuestas. Allí su lado humano se siente al llegar al poema: “Civitas Dei” dedicado a la memoria de su padre, en el que el lado más apasionado del escritor se muestra sin ataduras, sin miedos y sin ganas de esconderse entre las letras, así es Ortega.

El bautizo de libro se realizará Librería Alejandría. C.C Paseo Las Mercedes, Baruta a las 7:00 pm, las palabras estarán a cargo Carmen Verde, representante de la casa editorial y de Jason Maldonado de Librería Sónica

sábado, 1 de mayo de 2010

Un día en Caracas con bastón

Por Bruno Mateo

Caracas, es una ciudad ubicada al centro norte de mi país Venezuela. Es la capital de la nación. Lo que hace presumir que debe ser la metrópolis más cosmopolita del país. Es un lugar lleno de tecnología por donde se mire. Está cundida de contrastes: edificios con arquitecturas de avanzadas como los ubicados en Altamira y los Palos Grandes que perviven con casas de la vieja ciudad como las viviendas de las parroquias de Altagracia y la Pastora. Aquí pueden encontrarse los más variadas formas de vidas. Los hay quienes poseen mucho dinero: los comerciantes, en su mayoría, de otras nacionalidades, los políticos de vieja data o los más recientes; por otro lado, hay personas que viven en una pobreza importante y existimos los que tenemos una profesión u oficio, gracias al esfuerzo de nuestros padres, y que debemos trabajar todos los días para comer. En resumidas cuentas, Caracas es así.

Sin embargo, la tecnología que presume delante de las culturas europeas y gringas no se compagina con las maneras propias de una cultura en pleno desarrollo. Pareciera que en la medida que Caracas se convierte en una ciudad moderna la gente va perdiendo la civilización y la sensibilidad como seres sociales. Digo esto por todos los vejámenes y atropellos que he sufrido en estos dos últimos meses . Yo tengo una pequeña fisura en mis caderas, esto me hace caminar con un bastón hasta tanto no sea intervenido quirúrgicamente, mientras espero, por supuesto hago mi vida normal… pensé que sería normal.

Salir con un bastón a las calles de Caracas sin carro propio es un verdadero reto. Comienzo a relatar un día cotidiano: me despierto, me baño, etcétera. Salgo y tomo el ascensor para llegar a planta baja. No hay problema. Camino hacia afuera. Tengo que subir unas escaleras. Las subo. Voy a tomar un “carrito” (como llamamos en la capital al transporte público, que no entiendo lo de público porque pertenecen a privados) Muchos de ellos no se paran. Por la sencilla razón de que tengo un bastón. Pasé al grupo de personas longevas y estudiantes con uniformes, quienes son vistos por los chóferes como una especie de personas no gratas porque están exonerados del pasaje de 2 Bs. Después de unos cuantos minutos logro coger uno. Una vez dentro, veo que no hay asientos y para mí, en estos momentos, es necesario sentarme para evitar una lesión mayor. Pues nadie me cede el puesto. ¡Qué casualidad! Todos los tipos están dormidos y se despiertan justo cuando llegan a su destino. Quisiera tener un despertador biológico como el de ellos. Las mujeres nunca dan sus puestos, ni siquiera con otras mujeres embarazadas o de la tercera edad. Me la aguanto. Llego al destino. Intento bajar. No puedo. Debo esperar a que la manada de gentes en las paradas suba desaforadamente, sin importarles que tenga un bastón. Más bien me aparto hacia algún espacio libre del conglomerado. Cuando voy a bajar, el chofer arranca. Pego un grito para que se detenga. El hombre me dice: ¡Coño! ¡Estás “aguevoneado”! ¡Apúrate!... ¿Qué tal? Me bajo y me dirijo al banco. ¡Ufff! Lo peor. Caminar entre la multitud con un bastón. Te llevan. Te empujan. Se te cruzan. Te tropiezan. Te insultan. Te piden dinero. Eres un discapacitado motriz. Logro entrar en el banco y como me duele un poco la pierna. Hago la cola habilitada para las personas discapacitadas. ¡Gran error! El vigilante, quien, en ese momento, estaba haciéndole la zalama a uno de los empleados del banco se me acerca y me dice que me debo salir de esa taquilla porque yo estoy joven. Le explico mi situación. No le importa. Los vigilantes privados parecen policías de jefaturas de la cuarta república. No tienen cultura de atención al cliente. Total que peleo con el hombre y me quedo en la fila. Hago mi diligencia. Descanso un poco dentro y pienso: ¡Qué difícil es caminar con bastón en Caracas!



Fuente: ciudadescrita.blogspot.com
01/05/2010

viernes, 31 de julio de 2009

miércoles, 11 de junio de 2008

Sobre "Caracas física y espiritual" de Aquiles Nazoa


Jesús Nieves Montero


¿Quién podría describir la Caracas de hoy de manera integral? ¿Quienes se encuentran aún encerrados en la atractiva bruma heroica del cuadrilátero histórico, alrededor de la Plaza Bolívar, quienes encuentran que los enclaves europeos de La Candelaria y Chacao encierran una ciudad real o quienes piensan en término de una "gran Caracas" con ciudades satélites conectadas no sólo por el código de área telefónico sino también por vías de comunicación terrestre construidas en tiempos de la bonanza petrolera?

Tal vez el problema es que para explicar Caracas hoy habría que incluirlos a todos ellos y sumarles a los que se pierden con los ojos nublados de neón en las vidrieras del Sambil, Boleíta Center, El Recreo, San Ignacio o C.C.C.T.; los que vagan por Las Mercedes repitiéndose como mantras que la profusión de Galerías convierte la urbanización en una especie de So-Ho venezolano, los que adoran las zonas coloniales de Petare o La Pastora y les asombra cómo Medina acabó con los burdeles para sustituirlos con la urbanización El Silencio. Y muchos, muchos más, tantas ciudades como habitantes que las viven.

Sin embargo, un poeta, alguien cuya sensibilidad le lleva más allá de las cosas, hacia las esencias, es capaz de emprender la tarea, ya ha sido hecho. "Caracas física y espiritual" es el ejemplo.
Enfrentado a las complejidades de la realidad caraqueña hasta la época (el libro tiene su primera edición en 1967), Nazoa sorprende porque multiplica los métodos para ampliar su visión, y la nuestra. Dos ensayos de carácter histórico (¿historiográfico?) abren el libro, "Los primeros tiempos de la ciudad" y "Esclavos y otras cosas". La receta es tradicional, fechas, referencia a documentos, contraste de opiniones, entre otros para mostrar cómo de Fajardo a Diego de Losada los fundadores, para imponer la ciudad tuvieron que, en un esfuerzo premonitoriamente bolivariano, luchar contra la naturaleza- que no sólo era flora y fauna sino también indígenas dispuestos a conservar su espacio de convivencia-y hacer que se les rindiera.

Luego se interna Nazoa en la minucia curiosa, anécdota directa o recopilada de testimonios antiguos. Allí entran los cementerios y las costumbres funerarias, la radio, el alumbrado, el daguerrotipo, los helados, los vehículos. Todo es sencillez y una precisión que tiene no la ambición científica sino el despojamiento con el cual se le enseñan las cosas a los niños que no buscan grandes respuestas sino información que apenas cumpla con darle a los objetos de los que sólo saben el nombre significados y relaciones con otras cosas de su mundo apenas descubierto.

"Caracas física y espiritual" desentierra avisos clasificados del siglo XIX, impresiones, fotos y dibujos varios que terminan de redondear el sueño, de colocar paredes invisibles que no llevan a entender esta ciudad de hoy pero sí a ver aquello que ha quedado como pilotes sobre la cual sostenemos ésta; las sombras de gentes, costumbres, miedos, fiestas que nos acompaña cuando nos pensamos caraqueños.

Equilibrado entre forma y fondo, Nazoa pasa de las simples enumeraciones (como la lista de cosas pavosas) a la poesía, crónica, artículo de costumbres sin mayor sobresalto porque su tono de abuelo enciclopédico ofrece información cuyo ritmo y profundidad depende la emoción que le provoca el tema específico. Es uno de esos libros para leerlo en voz alta porque está hecho para ser escuchado.

Entonces, no lamentemos no tener todavía a quien pueda, con resultados tan notables como los de Aquiles Nazoa, hablar sobre Caracas, así, a lo transversal y longitudinal, seamos optimistas y esperemos. Mientras tanto revisemos esta "Caracas física y espiritual", válida referencia para cotejar con la ciudad de cada uno de nosotros, para fortalecer ese vínculo y recordar que los espacios urbanos, como el sonido del árbol en medio del bosque, necesitan la percepción, la emoción, el sentimiento, el espíritu humano para encontrar un significado.



Fuente: http://www.panfletonegro.com/cuarenta/libros.shtml